Bueno antes q nada quiero desearles un feliz año nuevo 2013 a todos aquellas personas que conoci mediante este blog en especial a Jord∂n∂ ∂m∂r∂nth∂ y gracias por todo su apoyo y colaboracion.

18 nov. 2008

Cómo acercar a los niños a la lectura

Los padres de niños que todavía no saben leer deben leer una y otra vez lo que sus hijos les piden. No deben limitar sus gustos. Que ellos lean lo que les interesa, sea lo que sea. Los padres deben valorar el momento de lectura de los hijos. Valorar y diversificar los temas hablando de ellos con los niños, favoreciendo todo tipo de libro, sea del material que sea (tela, cartón, plástico, etc.), y valorar el tiempo que los niños se dedican a la lectura.



Los beneficios del libro para los niños son incalculables y para toda la vida. Lleva al niño a querer leer, a buscar saber, a adentrarse en el mundo del arte, del dibujo y de la imagen a través de las ilustraciones.

Todos sabemos que el hábito de la lectura es un gran estímulo a la creatividad, imaginación, inteligencia y a la capacidad verbal y de concentración de los niños. Por eso, los libros deberían estar presentes en el día a día de los niños, del mismo modo que sus juguetes. Éstos nos enriquecen a todos, nos llevan a buscar aventuras, historias e información diversa.

El libro es una gran ventana a la formación en todos los sentidos. Podríamos estar aquí hablando y hablando acerca de los beneficios del libro para los niños, pero no pararíamos jamás. Lo importante es tener claro que los libros son importantes, pero el acto de leer, si es posible todos los días, llevará a su hijo a este rincón tan exquisito que es la aventura del saber, del conocer y descubrir. Además, si los padres y las madres comparten el momento de lectura de un libro con los hijos, estarán estableciendo un lazo especial entre ambas partes.

Un lector no nace, se hace

El interés por la lectura se debe inculcar a un bebé desde la cuna y tratar, con persistencia y dedicación, que se convierta en un hábito. Es fundamental para los niños que aprendan a buscar conocimientos mediante la lectura desde la más temprana edad. Los niños deben oír historias lo antes posible. Se recomienda además que lo hagan con disciplina, es decir, teniendo preconcebida una hora al día para hacerlo. Podría ser a la hora de dormir, o después de comer, y lejos de cualquier distracción.

No es necesario esperar a que un niño lea para que él pueda tener contactos con los libros. Hay libros para todas las edades. Libros sólo con imágenes, para que los padres vayan indicando el nombre de cada imagen y haciendo con que el bebé lo repita, hay libros con vocabularios, es decir que además de la imagen lleva también el nombre debajo de la misma, para que el bebé vaya visualizando las letras y las palabras. Y los libros con texto e ilustraciones para los niños que ya saben leer.

Un cuento corto y otras lecturas para que compartas con tus pequeños:

Cuento: La princesa y la semilla

Erase una vez un príncipe que quería casarse, pero tenía que ser con una princesa de verdad. El príncipe dio la vuelta al mundo para encontrar una que lo fuera; pero aunque en todas partes encontró princesas, que lo fueran de verdad era imposible de saber, porque siempre había algo en ellas que no terminaba de convencerle. Así es que regresó muy desconsolado, por su gran deseo de casarse con una princesa auténtica.

Una noche estalló una tempestad horrible, con rayos, truenos y lluvia a cántaros, era una noche, en verdad, espantosa. De pronto golpearon a la puerta del castillo, y el viejo rey fue a abrir. Afuera había una princesa. Pero, Dios mío, ¡qué aspecto presentaba con la lluvia y el mal tiempo! El agua le goteaba del pelo y de las ropas, le corría por la punta de los zapatos y le salía por el tacón y, sin embargo, decía que era una princesa auténtica.

«Bueno, eso ya lo veremos», pensó la vieja reina. Y sin decir palabra, fue a la alcoba, apartó toda la ropa de la cama y puso una semilla en el fondo. Después cogió veinte colchones y los puso sobre la semilla, y además colocó veinte edredones sobre los veinte colchones.

La que decía ser princesa dormiría allí aquella noche. A la mañana siguiente le preguntaron qué tal había dormido.

-¡Oh, terriblemente mal! -dijo la princesa-. Apenas si he pegado ojo en toda la noche. ¡Sabe Dios lo que habría en la cama! He dormido sobre algo tan duro que tengo todo el cuerpo lleno de magulladuras. ¡Ha sido horrible!

Así pudieron ver que era una princesa de verdad, porque a través de veinte colchones y de veinte edredones había notado el guisante. Sólo una auténtica princesa podía haber tenido una piel tan delicada. El príncipe la tomó por esposa, porque ahora pudo estar seguro de que se casaba con una princesa auténtica, y el guisante entró a formar parte de las joyas de la corona, donde todavía puede verse, a no ser que alguien se lo haya comido.

¡Como veréis, éste sí que fue un auténtico cuento!

Chiste

Juanito, dime una palabra que tenga varias «oes».

Goloso.

Muy bien, ahora tú Pablo.

Horroroso.

Muy bien, te toca Jaimito.

¡Gooooool!

Trabalenguas

Yo tengo una tablita muy tarabintantingularita, el que me la destarabintantingulare buen destarabintantingulador será.

Adaptado de: Diario Nueva Línea

En: www.diariolinea.com

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